viernes, 14 de enero de 2011


Homenaje a René Pinedo



16 de abril de 2003

Lente de Faena
Murió René Pinedo, uno de los más audaces reporteros gráficos de los últimos tiempos.


LA inesperada muerte de René Pinedo González -huaracino, 55 años, seis hijos y últimamente viajero itinerante- sacudió al gremio periodístico. Es que René era uno de los reporteros gráficos peruanos más hábiles y queridos de la generación del 60.

En Lurín, en el km. 33 de la Panamericana, fue atropellado el último sábado por un carro que al impactarlo hizo volar su maletín donde llevaba sus documentos y equipo fotográfico que lo acompañó toda la vida. El cadáver fue encontrado en el km 27, donde lo abandonó el insensible dueño del carro. La Policía lo reportó a la morgue como NN, pero al día siguiente los hijos en el lugar del accidente encontraron el maletín y así   pudieron identificar que se trataba de su padre. Su muerte no pudo ser más indignante.

René se hizo reportero gráfico por azar del destino. En 1961 se produce un aluvión en Ranrahirca, y estando en Huaraz, rápidamente se desplaza a la devastada zona. Cuando llega reclutaban gente para enterrar cadáveres. Sin darse cuenta se encontraba en la fila, cuando ve a un fotógrafo en plena faena. Sale de la fila y empieza a observarlo. El fotógrafo al percatarse que lo mira, se le acerca y, acaso sorprendiéndolo, le entrega su maletín. Cuando quisieron reincorporarlo a la fila, intercedió: "El es de Expreso -dijo, refiriéndose a Pinedo- trabaja conmigo". El fotógrafo era Víctor Medina, reportero de larga data. Medina le propone, entonces, que le sirva de guía por la zona del aluvión. Y sorprendiéndolo nuevamente, lo invita a viajar a Lima. Es así como se inicia en el oficio. Tenía 13 años.

Conocí a Pinedo a los pocos meses de llegar a Lima. Todavía imberbe y un poco motoso, recuerdo que entonces los colegas lo llamaban "Ranrahirca". A los dos meses vivía otra amarga experiencia. Lo eligen como guía de un equipo de enviados especiales para cubrir un aluvión en Conchucos. Pero en el trayecto, la camioneta en que viajaban patina y cae en un pantano. Se salva por un hilo. En ese accidente perdería la vida el redactor Jorge Cubas.


Pinedo trabajó en Expreso hasta marzo de 1970, fecha en que fue contratado por CARETAS. Ese año le toca vivir acaso la misión periodística más importante de su vida. El 31 de mayo, tan pronto supo de la magnitud del terremoto en Huaraz -su pueblo natal- partió con su cámara en ristre hacia la devastada ciudad. Después de dos días y dos noches llega a un Huaraz completamente destruido. Con lágrimas en los ojos desarrolló entonces una doble tarea: tomar fotos y ayudar en lo que podía.

Las peripecias de un reportero gráfico son múltiples, y Pinedo se las sabía todas. En agosto de 1965 cubre el accidente de Lansa, adonde llega después de cruzar, dramáticamente, la Cordillera "Tres Cruces". Otra de sus misiones importantes fue el fusilamiento de "Pichuzo". Las fotografías las toma desde una bolichera. 

También realiza la cobertura gráfica del caso Banchero. Y así, el periodista alterna su acción en los campos más diversos de la noticia: la política, las huelgas, marchas, incendios, que en su deber de informar al público lo impulsa, muchas veces, a jugarse la vida en el afán de cubrir la noticia en el momento que se produce.

Reportero vivaz, inquieto, ingenioso, en 1978, cubre una comisión en el Círculo Militar, donde se creía que había estallado una bomba a unos metros del presidente Morales Bermúdez. Cuando llega al lugar se entera que lo que había estallado era la llanta de un carro. Se le ocurre, entonces, valiéndose de un oficial amigo, llevar una modelo a esa institución insondable para los civiles. Logran ingresar y, luego de un rato, la chica se presenta en bikini en la piscina, distrayendo la vista de todo el mundo. Fue entonces cuando Pinedo buscó a Morales Bermúdez que estaba jugando frontón, en short. ¡Zas! disparó. Al día siguiente, publicada la foto, era relevado el general Llanos y todo el personal de seguridad de Palacio. Por una sencilla razón -me diría Pinedo- bien pude haber cambiado el teleobjetivo por un rifle".

En su vida de reportero, René Pinedo ganó varios premios. Acaso el más importante fue el Premio Internacional de Efe. Fue con la foto de una dramática cornada al diestro español José Torres. También obtuvo el premio Moraveco en 1973 y el de la Federación de Periodistas del Perú en 1982. René decía que "el fotógrafo tiene que ser medio sicólogo para descubrir el otro ángulo de los políticos y que un buen reportero debe saber tomar fotos desde un desfile de modas hasta una matanza"(D.T.L.)

Fuente: revista Caretas

En 1980, cubría una marcha de apristas y sus "búfalos" le rompieron la cámara. Aquí reclamándole a Villanueva y Negreiros.

Histórica portada de Caretas. Eugenia Sesarego afronta juicio en caso Banchero. René Pinedo tomó decenas de imágenes que merecieron la portada de la prestigiosa revista.

Recientemente, la familia del recordado reportero gráfico aportó ésta fotografía de un cuestionado abogado en juicio de terceros en donde se requería probar su oscuro pasado.

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